Al planificar su viaje, elija proveedores que le ofrezcan garantías de calidad y de respeto a los derechos humanos y al medio ambiente.
Utilice los recursos naturales, como el agua y la energía, con moderación.
Trate de minimizar la generación de residuos. Son una fuente de contaminación.
Cuando tenga que deshacerse de un residuo, hágalo de la manera más limpia que le facilite su lugar de destino.
En un espacio natural procure que la única huella que deje atrás sea la de su calzado.
Si visita ecosistemas sensibles, como arrecifes de coral o selvas, consulte a nuestros guías cómo hacerlo para causar el menor impacto posible y no degradarlos.
Al comprar regalos y recuerdos busque productos que sean elaborados localmente. Ayudará a fortalecer nuestra economía.
No adquiera flora y fauna protegida por el Convenio de Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), ni productos derivados de dichas especies. Es un delito y contribuye a su extinción.
Disfrute conociendo la cultura, costumbres, gastronomía y tradiciones de nuestras poblaciones locales. Respételas y acérquese a ellas, lo disfrutará.
Trate de contribuir con su presencia al desarrollo de un turismo responsable y sostenible, construyendo con su viaje un planeta más saludable y solidario.